domingo, 15 de abril de 2012

¡Dominguero en acción!

Después del fiasco del fin de semana pasado, en el que intenté hacer las zetas de La Pedriza y después de 15 kilómetros de subida… a un kilómetro de la cima (collado de los pastores) me encontré nieve… especifico, me encontré TODA la nieve… ayer sábado tenía previsto salir con un colega a disfrutar del carril bici hasta Soto del Real…

¡Tampoco!... parece que no era el día… el agua tan necesaria… espera siempre al fin de semana… eso sí que es tener el don de la oportunidad…

Me teníais que ver, parecía como un hermano cofrade… pendiente del parte meteorológico… de esas predicciones que aseguran al minuto, la probabilidad de lluvia…

Hoy era el día, cuando ha sonado el despertador… el Luismi demonio, mal metía con pensamientos como: “a ver si con un poco de suerte cuando levantes la persiana está lloviendo y no sales”… la explicación a estos pensamientos tan alejados de mi forma de ser… jejeje… es que ayer me fui de cena y la cosa se alargó un poquito…

Pero, no... al levantar la persiana, el sol lucía radiante… aunque se notaba que hacía un frío de pelotillas… eran las once de la mañana y no tenía ninguna prisa… la bici estaba lista de ayer y no tenía más que desayunar y salir a disfrutar.


Al bajar a por la bici ya me iba regodeando con mis nuevas cubiertas, que si hacéis que repita el modelo no lograré acertar ni por asomo y con unas flamantes cámaras con líquido anti pinchazos incorporado… el cambiar la cámara en ruta es historia, me repetía, mientras el ascensor me acercaba a mi montura.

Cuál es mi asombro, cuando abro la puerta del trastero y me encuentro la rueda de atrás flácida como… bueno, imaginación tenéis, así que…

¡Vaya mierda!... ¿y esto es lo que se supone me va a librar de los incómodos pinchazos?

Con más moral que el alcoyano, doy vueltas a la rueda, recordando lo que me dijo quien me las vendió: “si un día te encuentras la rueda en el suelo eso es que has pinchado y el líquido se ha quedado abajo… dale vueltas a la rueda e hínchala de nuevo”.

Una vez he solucionado el tema, salgo a la calle y empiezo a rodar… pienso: menos mal que me he puesto el maillot largo… ¡qué frescor!…

Llego al carril bici y comienzo alegre el pedaleo… noto en las curvas que el agarre no es el mejor y pienso que es porque he cambiado el modelo de cubierta y estas hacen menos balón… ya… para los profanos como yo y según quien me las vendió, se supone que es la anchura de rodadura que te da la cubierta…

Miro a la rueda de atrás y me doy cuenta que va baja, ¡joder!... el tema me empieza a mosquear… paro y le doy aire… no sería la última vez…

Sigo pedaleando y es evidente que hay aire de cara, es casi peor levantarse de la bici, para hacer más fuerza… no me abandonaría hasta llegar a Soto del Real.

Las paradas para inflar la rueda se sucedían, pero tenía claro que esta vez nada iba a impedir que llegara a mi destino… ni nieve, ni aire, ni ruedas…

En el desvío en el que se coge dirección a Soto, me vuelvo a parar e inflo una vez más la rueda… esta vez, me doy cuenta de lo que ocurre… como pasan menos coches, escucho un pequeño silbido… ¡puff!... el aire se sale por la válvula, supongo que por defecto de fabricación…

¡No problemo, tengo una cámara normal! Así, que la cambio y sin problema sigo mi camino… llego a Soto con la mitad del deber cumplido y junto al campo de futbol, mientras disfruto de un partido de rugbi, me aprieto unas barritas de proteínas y un par de barritas energéticas de isostar (¿se puede hacer publicidad? ¡Jajaja!)

Yo no creía en esas cosas, pero de verdad que funcionan, son caras, pero te recuperas a una velocidad pasmosa.

Con el estomago lleno, vuelvo sobre mis pasos, pero esta vez con el viento a mi favor… que sensación, volaba… no hay más que ver que el recorrido me lo he hecho en media hora menos… también porque es casi todo bajada…

El plato grande y el piñón pequeño se llevaban de maravilla, sólo en contadas ocasiones he tenido que variar el desarrollo, así que en algunas zonas, pedaleando me sorprendía alcanzando hasta 40 kilómetros por hora.

He llegado a casa cansado, pero feliz de haber salido por fin en bici y de haber hecho kilómetros.

De todas formas, echo de menos salir con los “Stone riders” por los campos de La Cabrera y alrededores… a ver si me uno pronto.

¡Un abrazo fuerte!

P.D.: os dejo el track

9 comentarios:

  1. Y las afotos??? sino no vale la crónica!!

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  2. Me uno a la petición de Alfredo: fotos, fotos, fotos!!!
    El carril bici no esta mal, pero antes prefiero hacer 2 o 3 tapias de CdC que es bastante mas entretenido.

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  3. Lo de la válvula es un clásico... se repara con un chicle. :)
    Entretenida salida tuviste.

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  4. bastante tenía con llegar, como para fotos... jajaja!! de todas formas, tomo nota, para la próxima vez.
    Buen apunte lo del chicle Kharlos, pero luego, ¿cómo le vuelves a dar aire, cuando lo necesites?

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  5. Chicle en la tapa, presionas y haces la barrera. Si comes chicles de "calidad" no se queda nada pegostoso. :) :)

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  6. Tienes mas moral que el alcoyano.... Bravo ese porrón de kms que te metiste para ese cuerpazo. El carril bici es un must de cara a los tri. Yo te recomiendo que vayas a la cdc... No para hacerte unas tapias, sino para conocerte el recorrido al dedillo!!!

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  7. Ups... no había pensado en ponerlo fuera, si es que....
    Al final he resuelto lo de la cámara... he ido a la tienda y un amable dependiente... por lo que he oído, nada que ver con otros... me ha explicado que no hay más que apretar la válvula, porque muchas veces después de meter el líquido, la dejan un poco suelta... eins, que os parece...

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  8. ¡Charo, como me alegra leerte!... siento lo de tu rodilla... ¿cómo va?
    Tomo nota del consejo, tengo que empezar a ver el recorrido de la cdc... como me echa para atrás lo de tirarme al lago, jajaja!!

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