¡Tampoco!...
parece que no era el día… el agua tan necesaria… espera siempre al fin de
semana… eso sí que es tener el don de la oportunidad…
Me
teníais que ver, parecía como un hermano cofrade… pendiente del parte meteorológico…
de esas predicciones que aseguran al minuto, la probabilidad de lluvia…
Hoy
era el día, cuando ha sonado el despertador… el Luismi demonio, mal metía con
pensamientos como: “a ver si con un poco de suerte cuando levantes la persiana
está lloviendo y no sales”… la explicación a estos pensamientos tan alejados de
mi forma de ser… jejeje… es que ayer me fui de cena y la cosa se alargó un
poquito…
Pero,
no... al levantar la persiana, el sol lucía radiante… aunque se notaba que hacía
un frío de pelotillas… eran las once de la mañana y no tenía ninguna prisa… la
bici estaba lista de ayer y no tenía más que desayunar y salir a disfrutar.